Su luz es dorada, es el ángel mas próximo a los humanos, es nuestro mejor amigo, consejero-guía; recibimos de él un amor constante, él siempre espera que lo invoquemos o le hagamos algún pedido. En tanto nos acerquemos a nuestro ángel, él se acerca a nosotros en la tercera dimensión.
Todos tenemos un ángel guardián que es personal y es por esta razón que no podemos interferir en la vida de las otras personas, cambiando sus decisiones o cuestionándolas, pero sí podemos pedirle a nuestro ángel guardián que se comunique con el ángel guardián de la otra persona, para dialogar entre ellos y ayudar a negociar, cuando exista un conflicto entre ellas dos.
El ángel guardián puede hacer pequeños milagros para nosotros, siempre y cuando no interfieran en la vida de otras personas, pues cada una, tiene su propio ángel. Lo puedes invocar desde tu corazón con mucho amor y pedirle lo que tu quieres, o mantener un dialogo y una intimidad continua con él.
El Papa Juan XXIII contaba que él, antes de reunirse con mandatarios o delegados, enviaba a su ángel guardián a negociar, para que la reunión se desarrollara en armonía y los acuerdos beneficiaran a los participantes. |